Esclerosis Múltiple y Actividad Física: un sí rotundo

Durante muchos años la cuestión de si los pacientes que padecen esclerosis múltiple (EM) podían practicar actividad física ha sida una cuestión no exenta de debate. Por un lado, es frecuente encontrar recomendaciones de profesionales tendentes a evitar la práctica de la misma debido fundamentalmente a que la mayoría de sujetos presentan uno de los síntomas que más acusan en las actividades de la vida diaria, la fatiga, y por tanto, parecía lógico recomendar evitar realizar actividades – deportivas o no- que pudieran fatigarles más, esto es, perder una energía que podría venirles bien en otro momento del día. De otro lado tenemos que la esclerosis múltiple no es una enfermedad que curse igual en todos los sujetos, por lo que realizar una recomendación general es harto complicado: los años de diagnóstico, la medicación administrada – tipo, frecuencia y zona de inyección si es el caso-, posible dificultad para la deambulación, etc., hacen que un mismo entrenamiento sea idóneo para una persona, pero contraindicado para otra. Otros condicionantes como la temperatura ambiente e incluso la hora del día, son factores que hacen más complicada la prescripción de ejercicio físico.

Durante los últimos años, varios han sido los estudios que presentaban intentos de mejora de los distintos síntomas de la enfermedad mediante la actividad física. Relevantes han sido las intervenciones mediante entrenamientos de resistencia aeróbica (1-4), entrenamientos de mejora de la fuerza (5-13) y entrenamientos en los que se combinaron ambas capacidades – fuerza y resistencia (5, 14-17), además de otros estudios de entrenamiento mediante actividades acuáticas (18), plataforma vibratoria (19), e incluso escalada (20). Gallien P et al (21) presentaron en 2007 un meta-análisis en el que revisaron la literatura hasta el momento, donde concluyeron que la debilidad muscular en los pacientes de EM se debía no sólo a la enfermedad, si no también al sedentarismo, señalando el beneficio encontrado en la mayoría de estudios que contemplaban un programa de ejercicio físico, con mejoras en la capacidad aeróbica, capacidad a la hora de andar, fatiga, y cómo estas mejoras aumentaban la calidad de vida.

Interesante también es el artículo publicado en mayo de 2014 de la Dra. Lara A. Pilutti et (22 ) al en el que evidencian que la práctica de actividad física no aumenta el riesgo de padecer brotes, esto es, el riesgo de padecer un brote es el mismo para un paciente de EM tanto si practica actividad física, como si no lo hace.

Así pues, parece obvio que si la práctica de actividad física no va a reportar más riesgo de brote y no va a empeorar mis síntomas, no tengo porqué no practicar una actividad que además me va a producir numerosos efectos beneficiosos, como el aumento de la capacidad aeróbica, reducción del riesgo de enfermedad cardiovascular, reducción/control de los índices de colesterol, reducción del riesgo de padecer diabetes, reducción/control de la tensión arterial, mejora del estado de ánimo, aumento de la calidad de vida, etc.

Llegados a este punto cabe preguntarse qué tipo de actividad física debo realizar. En sucesivas entregas desglosaremos los beneficios de cada una de las diferentes prácticas de actividad física – distintos tipos de entrenamiento de la capacidad aeróbica, entrenamientos contra-resistencia, entrenamiento concurrente, etc.- apoyándonos en los últimos estudios científicos a nivel internacional, aunque para finalizar esta primera entrega sería interesante plantearse otra cuestión: ¿quién me debe prescribir el ejercicio? ¿a quién le pregunto qué puedo hacer y por qué?

La prescripción de ejercicio físico debe ser conocida por el neurólogo que nos trata y confeccionada por un Licenciado en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte, acorde al curso de la enfermedad, medicación, estado físico previo, etc. Hacer deporte es bueno, siempre que lo hagamos bien, y sólo un equipo multi e interdisciplinar con la formación adecuada tendrá los conocimientos requeridos para ello.

Ramon Jesús Gómez i Illan

Facultad de Ciencias Biosanitarias

Área de Educación Física y Deportiva

Universidad Miguel Hernández de Elche

240_F_97079984_iXji0yEMQqgfPKZTrSNHjgIB22rGDMrl

 

1 Gehlsen GM, Grigsby SA, Winant DM. Effect of an aquatic fitness program on the muscular strenght and endurance of patientes with multiple sclerosis. Phys Ther 1984; 26:S29

2 Schapiro RT, Petajan JH, Kosich D, MOlk B, Feeney J. Role of cardiovascular fitness in multiple sclerosis a pilot study. J Neurol Rehabil 1988;2:43-9

3 Gappmaier E, Spencer MK, White AT, Mino LM, Hicks RW, Petajan JH. Fifteen weeks of aerobic training improve fitness of multiple sclerosis. Med Sci Sports Exerc 1994; 26:S29

4 Petajan JH, Gappmaier E, White AT, Spencer MK, Mino L, Hicks R. Impact of aerobic traning on fitness and quality of life in multiple sclerosis. Ann Neurol 1996; 39:432-41

5 Dalgas U, Stenager E, INgemann-Hansen T. Multiple sclerosis and physical exercise: recommendations for the application of resistance-, endurance-, and combinated training. Mult Scler 2008; 14(1);35-53

6 White LJ, Dressendorfer RH. Exercise and multiiple sclerosis. Sports Med 2004; 34(15): 1077-100

7 DeBolt LS, McCubbin JA. The effects of home-based resistance exercise on balance, power, and mobility in adults with multiple sclerosis. Arch Phys Med Rehabil 2004;85(2):290–7.

8 Gutierrez GM, Chow JW, Tillman MD, et al. Resistance training improves gait kinematics in persons with multiple sclerosis. Arch Phys Med Rehabil 2005; 86(9):1824–9.

 

9 White LJ, McCoy SC, Castellano V, et al. Resistance training improves strength and functional capacity in persons with multiple sclerosis. Mult Scler 2004;10(6): 668–74.

 

10 Kasser S, McCubbin JA. Effects of progressive resistance exercise on muscular strength in adults with multiple sclerosis. Med Sci Sports Exerc 1996;28:S143.

 

  1. Kraft G, Alquist A, Lateur B. Effects of resistive exercise on strength in multiple sclerosis (MS). Arch PHys Med Rehabil 1996;77:984. 78.

 

  1. Aimeta M, Lampichlera J, Musila U, et al. High and moderate intensities in strength training in multiple sclerosis. Isokinet Exerc Sci 2006;14:153. 80.

 

13 Taylor NF, Dodd KJ, Prasad D, et al. Progressive resistance exercise for people with multiple sclerosis. Disabil Rehabil 2006;28(18):1119–26.

14 Carter P, White CM. The effect of general exercise training on effort of walking inpatients with multiple sclerosis. 14th International World Confederation for Physical Therapy. Barcelona, June 7–12, 2003; RR-PL-1517. 83

 

15 Surakka J, Romberg A, Ruutiainen J, et al. Effects of aerobic and strength exercise on motor fatigue in men and women with multiple sclerosis: a randomized controlled trial. Clin Rehabil 2004;18(7):737–46. 84

 

16 Romberg A, Virtanen A, Ruutiainen J, et al. Effects of a 6-month exercise program on patients with multiple sclerosis: a randomized study. Neurology

2004;63(11):2034–8. 85

 

17 Romberg A, Virtanen A, Ruutiainen J. Long-term exercise improves functional impairment but not quality of life in multiple sclerosis. J Neurol 2005;252(7):839–45.

18 Rohers TG, Karst GM. Effects of an aquatic exercise programo n qualitiy of life measures for individuals with progressive multiple sclerosis. Journal of neurological physical therapy 2004; 2(28):63-71

19 Alguacil Diego IM, Pedrero Hernández C, Molina Rueda F, Cano de la Cuerda R. Efectos de la vibroterapia sobre el control postural, la funcionalidad y la fatiga en pacientes con esclerosis múltiple. Ensayo clínico aleatorizado. Neurología 2012; 27(3): 143-153

 

20 Velikonja O, Curic K, Ozura A, Sega Jazbec S. Influence of sports climbing and yoga on spasticity, cognitive function, mood and fatigue in patients with multiple sclerosis. Clinical Neurology and Neurosurgery 2010; 112:597-601

 

21 Gallien P, Nicolas B, Robineau S, Pétrilli S, Houedakor J, Durufle A. Physical training and multiple sclerosis. Annales de réadaptation et de médecine physique 2007; 50:373-376

22 Pilutti LA, Platta ME, Motl RW, Latimer-Cheung AE. The safety of exercise training in multiple sclerosis: A systematic review. Journal of neurological sciences 2014.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: